martes, 6 de diciembre de 2016

Alimentos sólidos: cuándo estará tu bebé listo para comerlos


Bebé comiendo

¿Cuándo debería incorporar alimentos sólidos a la dieta de mi bebé?

Puedes introducir alimentos sólidos cuando tu bebé tenga entre 4 y 6 meses si da señales de que está listo para comerlos.

Hasta entonces, la leche materna o la leche de de fórmula aporta todas las calorías y el valor nutritivo que tu bebé necesita y que su cuerpo puede absorber. Su sistema digestivo no está preparado para los alimentos sólidos hasta aproximadamente los 6 meses de edad.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que se alimente a los bebés exclusivamente con leche materna durante al menos seis meses, aunque muchos papás aseguran que sus bebés están deseosos y listos para comer papillas antes.

¿Cómo me daré cuenta de que mi bebé está listo?

Tu bebé dará señales claras cuando esté listo para incorporar alimentos sólidos a su dieta. Los signos a los que debes estar atenta incluyen:
  • Control de su cabecita. Tu bebé necesita poder mantener su cabeza en una posición firme y erguida.
  • Pérdida del "reflejo de extrusión". Para que tu bebé pueda mantener alimentos sólidos en su boca y después tragarlos, necesita dejar de usar su lengua para empujar la comida fuera de su boca.
  • Sentarse bien cuando tiene apoyo. Incluso si tu bebé no está totalmente preparado para una sillita alta, necesita poder sentarse en una posición erguida para poder tragar bien los alimentos.
  • Movimientos de masticado. El desarrollo de su boca y su lengua está sincronizado con el de su sistema digestivo. Para comenzar con los sólidos, es necesario que tu bebé pueda llevar los alimentos al fondo de su boca y tragar. A medida que aprenda a tragar correctamente, seguramente notes que babea menos. También puede ser que le estén por salir los dientes más o menos para el mismo periodo de tiempo.
  • Aumento significativo de peso. La mayoría de los bebés están preparados para alimentarse con sólidos cuando han duplicado el peso que tuvieron al nacer (o pesan 15 libras o 7 kilos, aproximadamente) y tienen como mínimo 4 meses de edad.
  • Cada vez tiene más apetito. Parece que tu bebé se queda con hambre, incluso cuando lo alimentas entre ocho y diez veces por día con leche materna o de fórmula.
  • Curiosidad por lo que tú comes. Tal vez comience a observar tu tazón de arroz o intente agarrar un tenedor cargado de tallarines durante el trayecto del plato a tu boca.

¿Cómo debería incorporar los alimentos sólidos?

La mayoría de los bebés pueden comenzar con cualquier tipo de alimento sólido en forma de puré. Aunque tradicionalmente, el primer alimento que se les da a los bebés es cereal, no existe evidencia médica que indique que el introducir los alimentos sólidos en determinado orden beneficiará a tu bebé. Algunos alimentos con los que puedes empezar incluyen los purés o papillas de camote (batata o boniato), calabaza, manzana, plátanos, durazno (melocotón) y pera.

Primero, amamanta o dale un biberón a tu bebé y luego dale dos o tres cucharaditas de papilla. Si decides empezar con cereal, mézclalo con una cantidad suficiente de fórmula o leche materna para lograr una consistencia semilíquida. Utiliza una cuchara especial con punta blanda cuando lo alimentes para evitar que se lastimen sus encías. Comienza colocándole sólo una pequeña cantidad de cereal en la punta de la cuchara. 
Deja tu bebe que toque la comida con las manos, para sentir su textura y que la explore antes de tenerlo en la boca.
Dale desde el principio una cuchara para que empiece a utilizarla y comer algo solo, al mismo tiempo que tú con tu cuchara le estas dando a comer.

Si tu bebé no se muestra muy interesado en comer de la cuchara, hazle que huela y sienta el gusto de la comida o espera hasta que elabore en su mente la idea de comer algo sólido. No agregues cereal al biberón, ya que así no podrá asociar que los alimentos se deben comer con cuchara y cuando está sentado.

Comienza dándole una comida sólida por día, cuando sea el momento más adecuado para ti y tu bebé, pero evita que sea cuando tu pequeño esté cansado o de mal humor. Seguramente no va a comer mucho al comienzo pero dale tiempo para que se acostumbre a la experiencia. Algunos bebés necesitan practicar cómo tener los alimentos en la boca y tragarlos.

Una vez que se acostumbre a su nueva dieta, estará preparado para comer algunas cucharadas de comida al día. Si tu bebé está comiendo cereal, procura que la consistencia sea cada vez más espesa (lo que puedes lograr si añades menos líquido). A medida que la cantidad que ingiera sea mayor, agrega otra comida más por día.

¿Cómo puedo saber si mi bebé está satisfecho?

El apetito de tu bebé variará de una comida a la otra, así que llevar un registro exacto de la cantidad que come no es una manera confiable de darse cuenta de cuándo está satisfecho. Probablemente ya comió lo suficiente si:
  • Se echa hacia atrás,
  • Aleja su cabeza de la comida,
  • Comienza a jugar con la cuchara o
  • Se niega a abrir la boca para el próximo bocado
Algunas veces, los bebés cierran su boca porque todavía no han terminado el primer bocado, así que asegúrate de darle el tiempo suficiente para que trague la comida.

¿Necesito seguir dándole a mi bebé leche materna o de fórmula?

Sí, tu pequeño necesitará leche materna o de fórmula hasta que cumpla el año.

Ambos alimentos le proporcionan importantes vitaminas, hierro y proteínas de un modo que le es fácil de digerir. Los alimentos sólidos no pueden reemplazar todas las sustancias nutritivas que la leche materna o de fórmula le ofrece durante el primer año de vida.

La cantidad de leche materna que un bebé que ya come sólidos debe tomar varía dependiendo del peso y la edad del niño, pero la mayoría aún amamantarán de 6 a 8 veces en un período de 24 horas.  Lee cuánta fórmula debería consumir si ya come sólidos.

¿Cómo debería incorporar otros alimentos sólidos?

Incorpora otros sólidos de manera gradual, uno por vez, esperando como mínimo tres días después de la introducción de cada nuevo alimento. De esta manera, podrás darte cuenta si tu bebé tiene una reacción alérgica a alguno de ellos (algunos de los síntomas de las alergias son diarrea, vómitos, carita hinchada, dificultad para respirar o sarpullido).

Si hay antecedentes familiares de alergias o si tu bebé manifiesta una reacción alérgica durante este proceso, espera una semana entre cada nuevo alimento que incorporas a su dieta.

Habla con el pediatra de tu bebé sobre los alimentos con los que puedes empezar y cuándo es prudente hacerlo. Es probable que el médico te recomiende, que al principio, no le ofrezcas al bebé alimentos que comúnmente son alérgenos, como la soya (soja), los productos lácteos, los huevos, el trigo, el pescado y el cacahuate (maní).

Si bien es buena idea hacer que tu pequeño se acostumbre a comer una gran variedad de alimentos, le llevará tiempo acostumbrarse a cada nuevo gusto y textura. Aunque cada bebé tenga sus propias preferencias alimenticias, la transición debería parecerse a la siguiente:

1. Alimentos en puré o semilíquidos.

2. Alimentos molidos o triturados.

3. Pequeños pedacitos de alimentos que se pueden tomar con los dedos.

Si tu bebé ya come cereal sin ningún problema, ofrécele algunas cucharadas de verduras o frutas en la misma comida que la porción de cereal. Todos los alimentos deben estar hechos puré o papilla, porque en esta etapa tu bebé presionará la comida contra el paladar antes de tragarla.

Cuando alimentes a tu bebé con comida para bebés que venga en envases listos para consumir, saca un poco, ponla en un platito y dásela desde ahí. Si introduces en el envase la cuchara con la que le estás dando de comer, no podrás guardar lo que quede, ya que habrás dejado allí las bacterias de su boca. Además, tira los envases de comida de tu bebé después de un día o dos de haberlos abierto.

Algunos padres te podrían recomendar incorporar primero las verduras en lugar de las frutas, para que tu niño no desarrolle una preferencia por el gusto dulce. Sin embargo, los bebés nacen con un gusto innato por lo dulce, así que no tienes que preocuparte sobre el orden en que introduces determinado tipo de alimento.

Además, no dejes ningún alimento fuera de la dieta de tu pequeño simplemente porque a ti no te gusta. Y evita darle alimentos que podrían hacer que se ahogue.

Si tu bebé rechaza un alimento en particular no lo fuerces a que lo coma. Intenta nuevamente en aproximadamente una semana. Puede ser que nunca le gusten los camotes o quizás cambie de opinión varias veces y terminen por encantarle.

No te sorprendas si las heces de tu bebé cambian de color y olor cuando incorpores alimentos sólidos a su dieta. Si hasta este momento solamente lo has alimentado con leche materna, probablemente notes un fuerte olor en sus heces que anteriormente tenían un olor dulzón, apenas comience a comer sólidos, por más pequeñas que sean las cantidades que ingiera.

Esto es normal. Si sus heces son demasiado firmes (el arroz, las bananas y la manzana pueden favorecer el estreñimiento), comienza a darle otras frutas y verduras, avena o cebada. (Aprende a reconocer el estado de salud de tu bebé según el aspecto de sus heces: Aspecto de la caquita del bebé en imágenes).

Podrías ahora además empezar a darle agua a tu bebé, lo que podría ayudarle a aliviar el estreñimiento (aunque la leche materna o de fórmula ofrece a tu bebé toda la hidratación que necesita). Puedes darle de 2 a 4 (59 a 118 ml) onzas de agua al día en un vasito entrenador.

¿Cuántas veces por día debería mi bebé comer alimentos sólidos?

Al principio comerá alimentos sólidos una vez al día. Alrededor de los 6 a 7 meses, por lo regular los bebés ingieren alimentos sólidos dos veces al día. Alrededor de los 8 meses debería ingerir alimentos sólidos tres veces al día. En esta última etapa comerá, cada día, alimentos de varios grupos:
  • Leche materna o leche de fórmula fortificada con hierro,
  • Cereal fortificado con hierro,
  • Verduras de color amarillo, anaranjado y verde,
  • Frutas,
  • Pequeñas cantidades de proteínas como carne de ave, queso cottage o requesón, queso de soya y carne roja.

Hay ciertos alimentos que no deberías darle todavía. La miel de abeja, por ejemplo, puede producir botulismo en los bebés menores de un año, la leche de vaca y de soya también se debe evitar hasta el primer cumpleaños. Para más detalles lee sobre los alimentos que pueden no ser seguros para tu bebé.

¿Necesito algunos utensilios especiales?

  • Te será útil tener una sillita alta de bebé,
  • Cucharitas especiales con punta blanda para proteger sus sensibles encías,
  • Baberos,
  • Platos y tazones de plástico,
  • Un tapete o alfombra lavable sobre el piso que te pueden ayudar a minimizar la inevitable suciedad.
Es recomendable que también lo enseñes a usar un vasito entrenador, justo después de haber empezado con los alimentos sólidos.

¿Qué necesito para preparar la comidad de mi bebé?

Si preparas tú misma la comida de tu bebé, necesitarás una herramienta para moler o hacer puré la comida como una licuadora, un procesador de alimentos o un molinillo, que se opera manualmente. Algunos padres utilizan charolas para cubitos de hielo (o charolas similares hechas para comida de bebé) para refrigerar y congelar porciones extras.

Consulta nuestra Guía de compras: alimentos sólidos y los utensilios que necesitarás.

¿Dónde puedo darle de comer a mi bebé?

Es recomendable que tu bebé se siente en un lugar firme, estable, cómodo y, que además esté a una altura que sea práctica para ti. Sólo asegúrate de que esté en una posición lo suficientemente erguida como para tragar bien. Una vez que pueda sentarse por sí solo, lo ideal es una silla alta junto a la mesa.

De esa manera tu bebé podrá participar en las comidas familiares y tú podrás comer mientras lo alimentas a él. También te será más fácil limpiar cuando tu nene termine de comer (y de tirar comida al suelo).

¿Cómo puedo ayudar a mi niño para que desarrolle hábitos alimenticios saludables?

  • Preparar tú misma la comida de tu bebé. Si compras comida para bebés que viene en envases listos para consumir, revisa bien las etiquetas. Mientras menos ingredientes contengan, mejor.
  • Ten en cuenta que no tienes que darle a tu bebé sólo comida insípida, sin sabor. Trata de ofrecerle una variedad de alimentos. Visita nuestra sección Recetas para bebé para inspirarte.
  • No alimentes excesivamente a tu bebé. Observa las señales que te indican que ya está satisfecho (lee Bebé gordito: ¿bebé saludable?.
  • No trates de forzar a tu niño a que coma alimentos que no le gustan. Respeta sus preferencias y evita las peleas en torno a los alimentos.
  • Trata de lograr un equilibrio en las proteínas, los carbohidratos, las frutas y las verduras que le das. Trata de moderar los dulces, la sal y las grasas.
  • Evita las comidas rápidas siempre que puedas.
  • No sobornes o recompenses a tu niño con comida. En su lugar, ofrécele muchos abrazos, besos y cuidados.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 28 de noviembre de 2016

¿Qué juguetes regalar a un niño con autismo?

Se acercan unas fechas en las que los juguetes juegan, valga la redundancia, un papel muy importante en todas las familias con niños. Todos queremos pedir a los Reyes Magos o a Papá Noel (O incluso a ambos),  juguetes que les gusten, les sorprendan y con los que jueguen durante horas. Por regla general, los niños ven los  juguetes en la televisión, en las revistas de tiendas de juguetes,...y te comunican sus preferencias. Pero hay algunos casos en los que esto no es posible, porque la pregunta se hace patente en muchas casas, ¿qué le regalo a un niño con autismo?, sobre todo en los casos en los que les resulta difícil comunicarse y por tanto expresar sus preferencias.
Al tener un niño con autismo en la familia y al llegar cumpleaños o las navidades se intenta, en muchos casos, regalar los juguetes más destacados en esa época pero a los que ellos no les prestan atención y nosotros nos desilusionamos.
A través de este artículo intentaré dar ideas de juguetes que en la mayoría de los casos suele gustar a estos niños. Dividiremos el artículo en dos partes, primero comentaremos algunos enlaces on line en los que comprar juguetes adaptados y en la segunda parte daremos ideas de dónde encontrar esos  u juguetes otros similares en cualquier tienda de juguetes.
Juguetes especializados
Aunque existen varias tiendas on line de tiendas de juguetes adaptados, a continuación citaré dos que pienso son las más completas y que tienen juguetes similares. A continuación citaré y mostraré algunos ejemplos.
Los juguetes con colores llamativos y sonidos suelen gustarles mucho ya que los estimulan y si además conseguimos que sean educativos aún mejor. Los juguetes que citamos a continuación los podéis encontrar en www.juguetesespeciales.es y www.hoptoys.es.
Algunos de los juguetes que podemos encontrar en estas webs citaré un palo de agua, pelotas de emociones, ventilador con luces, rueda apilable con diferentes texturas y materiales y pelotas de pinchos entre otros muchos.

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Juguetes de tiendas de juguetes no especializadas
En cualquier tienda de juguetes podéis encontrar juguetes que les gusten a niños con autismo, un juguete que les suele encantar ya que les ayuda y estimula a la hora de poner en fila objetos o apilar son las construcciones de todas formas y tamaños.
Otro juguete que se ha demostrado que estimula mucho a niños con autismo es el robot, ya en algunos artículos de Autismo Diario habréis encontrado diversas referencias sobre esta estimulación. En algunas tiendas también podemos encontrar robots sencillos que gracias a sus acciones, voces o luces pueden estimular a niños con autismo.
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El Mr Potato es un juguete clásico que les puede a ayudar con el esquema corporal e incluso identificar emociones.
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Todos estos juguetes han sido seleccionados de la tienda Toys´rus aunque por supuesto también pueden encontrarse en cualquier otra tienda de juguetes.
Por último, algo que les suele encantar es una pelota terapéutica con la que pueden hacer muchas actividades, ésta la podemos encontrar en cualquier tienda Decathlon y otros comercios similares.
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Con este artículo pretendo dar algunas ideas de juguetes para regalar a niños con autismo. La mayoría son juguetes económicos y fáciles de encontrar.
Personalmente pienso que si regalamos un juguete a un niño con TEA debemos adaptarnos a lo que a él le guste da igual si se trata de juguetes que no son acordes con su edad, o no es algo que a nosotros les gusta ya que son ellos los que deben disfrutar, y si les gusta jugar con una caja, ¿por qué no darles una caja y que jueguen como a ellos les gusta?
Con las marcas o tiendas citadas no se pretende hacer publicidad sobre las mismas, si no dar algunas ideas de dónde poder encontrar estos juguetes, de hecho muchos de estos juguetes están disponibles en muchos comercios del sector. Espero que les haya servido y que tengan felices fiestas.
Sobre la Autora del artículo:
Elena Rodríguez López – @anelelopez
Especialista universitario en audición y lenguaje; Master en logopedia clínica y escolar; Licenciada en Psicopedagogía; Diplomada en Magisterio de Educación Especial
ANEXO:
Guía interactiva de juguetes 2015/2016 de AIJU
Guía de juguetes realizada por la Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana y la Unidad de Neurorrehabilitación Infantil del Hospital de Manises (Libre Descarga)

 Fuente: https://autismodiario.org/2013/12/14/que-juguetes-regalar-un-nino-con-autismo/

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LOS PROBLEMAS DE ALIMENTACIÓN EN LA INFANCIA DESDE LA TERAPIA OCUPACIONAL


¿Por qué trabajamos la alimentación desde Terapia Ocupacional?
La Terapia Ocupacional (TO) en la infancia engloba aquellas situaciones en las que el niño presente alguna limitación en la participación, de tal modo que la alimentación es una de ellas y en la cual según los estudios, una en las que encontramos más dificultades por diferentes causas.
Según el Marco de trabajo para la Práctica de Terapia ocupacional: Dominio y Proceso (Aota,2014) fue desarrollado para plantear la contribución de la TO en la promoción de la salud, y la participación de las personas, organizaciones, y las poblaciones mediante un compromiso con la ocupación. En este documento podemos encontrar una clasificación de actividades de la vida diaria, dentro de la cual aparece la Alimentación. Por lo que la identificación de las dificultades en el ámbito de comer, alimentación, y la hora de comida corrobora la necesidad de derivar a los niños con estos problemas a terapia ocupacional. Además, está ampliamente documentado que los terapeutas ocupacionales tienen la formación, el conocimiento y la experiencia necesaria para evaluar y proporcionar intervención en los aspectos físicos(motores), cognitivos, sociales, emocionales y culturales de la alimentación, el comer, y la “hora de la comida” y todos estos aspectos son necesarios para que se dé una alimentación satisfactoria para el niño y la familia.  Existe diferenciación entre alimentar y comer/tragar.
  1. Comer/tragar: “La capacidad para manipular y mantener los alimentos o líquidos en la boca y tragarlos”
  2. Alimentación: Es el proceso de preparar, organizar y llevar a la boca el alimento(o liquido) del plato/taza/vaso a la boca.
Ambas requieren una función efectiva y coordinada de los sistemas que intervienen en estos procesos, tales como capacidad oromotriz(motor), sensorial y cognitiva.
Por lo tanto, cualquier niño puede tener alguna dificultad en el proceso de alimentación, bien sea por causa motora, participación, factores ambientales o dificultades en la función/estructura de “comer/tragar”.
Tras hacer un breve repaso por el Marco de trabajo para la práctica de la TO(Dominio y Proceso), en el que podemos sustentar la terapia ocupacional como parte de un equipo multidisciplinar para trabajar los problemas en la alimentación, cabe destacar la importancia de una valoración exhaustiva y holística para conocer donde radica el problema en sí mismo, en la función( dificultades en la percepción oromotriz, planificación motora(motor) o dificultades en la integración sensorial), en la estructura( causa orgánica de base tipo PCI,…) o en los factores ambientales( contexto, familia, colegio) que hacen que su participación este mermada o en riesgo de padecerla, por lo que el terapeuta ocupacional es imprescindible en el equipo para intervenir en los trastornos de la alimentación.

¿Cómo saber si mi hij@ tiene problemas en la alimentación?
Cuando plantear una evaluación en la alimentación.
  •  Tiempos de alimentación prolongados más de 30 minutos.
  •  Durante la lactancia, chupado deficiente o dificultad para agarrarse firmemente al pezón.
  •  Dificultad en transición a una nueva textura en las etapas apropiadas del desarrollo. Por ejemplo: niño con más de tres años que no acepto transición y no come sólido.
  •  Tose o hace arcadas al comer.
  •  Estrés/tensión para el niño y/o padres durante o después de la alimentación. Ej: llora, grita, se niega a comer…
  •  Poco interés o respuesta negativa ante la presentación oral del alimento.
  •  Perdida de liquido o alimento alrededor de los labios.
  •  Vomita con frecuencia o escupe excesivamente durante o después de las comidas.
  •  Excesiva retracción o protrusión lingual.
  •  Mantiene el alimento en la boca o lo mastica durante mucho tiempo antes de deglutirlo.
  •  Babeo excesivo.
  •  Indicativo de dificultades respiratorias durante las comidas por boca, por ejemplo: trata de alejarse, agranda los ojos, ensancha los orificios nasales…
  •  Voz gorjeante
  •  Gana poco peso.
 Si tu hijo muestra algunos de estos comportamientos sería apropiado buscar más información, consultar o realizar una evaluación por Terapeuta Ocupacional cualificado. Infórmate en la web de la ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE INTEGRACIÓN SENSORIAL www.integracionsensorial.es
 
 
 AUTORA:
Carmen Nélida Waliño Paniagua
Terapeuta Ocupacional -Especialista en Integración Sensorial
Asociada AEIS:192

FUENTE : http://tuyyosomosaeis.jimdo.com/conoce-m%C3%A1s-sobre-terapia-ocupacional/
 

martes, 15 de noviembre de 2016

Niños pequeños con problemas de alimentación debido a la textura


Una dieta bien equilibrada generalmente implica muchos alimentos de diferentes texturas.
Una dieta bien equilibrada generalmente implica muchos alimentos de diferentes texturas.

La mayoría de los niños pequeños son caprichosos, al menos en algún momento de su desarrollo. Es normal que se resistan a nuevos alimentos y que prefieran los que tienen ciertas texturas, aunque el tipo de comida que le guste a tu niño pequeño puede cambiar de día a día. Siempre que coma una variedad de alimentos durante el curso de una semana, probablemente estará saludable. Sin embargo, algunos niños pequeños son especialmente sensibles a las texturas y los aromas de los alimentos. Si la sensibilidad de tu hijo a la textura de la comida hace que no pueda disfrutar de una dieta equilibrada y causa problemas en su crecimiento o aumento de peso, puede tener una sensibilidad exagerada relacionada con la textura de la comida.

Causas

La mayoría de la gente, especialmente los niños pequeños, tiene diferentes niveles de sensibilidad a la entrada sensorial. Un niño puede llorar por un sonido fuerte que otro niño ni siquiera nota. Un niño puede comer felizmente una amplia variedad de comidas mientras que otro tiene que quedar expuesto a nuevos alimentos muchas veces antes de probar de comerlas. Los caprichos a la hora de comer es sólo un problema si interfiere con la capacidad de tu niño pequeño de comer una dieta saludable. Si tu niño se niega consistentemente a todos los alimentos excepto a líquidos o comidas de bebé muy suaves, puede tener sensibilidad exagerada a la textura. La sensibilidad exagerada al ingreso de sensibilidad oral es un problema común para niños con otros diagnósticos como trastorno de déficit de atención. Cuando la sensibilidad sensorial existe independientemente de otros retrasos de desarrollo, a menudo se diagnostica como trastorno de proceso sensorial.

Consideraciones

Un niño pequeño que no quiere comer alimentos de diferentes texturas puede no comer lo suficiente para mantener una dieta equilibrada y cumplir con todas sus necesidades nutricionales. Esto puede desencadenar problemas en el crecimiento y el aumento de peso e incluso fallas para desarrollarse. Si tu hijo es pequeño o tiene un percentil de crecimiento bajo en la tabla para su edad, esta no es en sí misma una preocupación, especialmente si los dos padres son pequeños en promedio. Sin embargo, si su patrón de crecimiento cae demasiado bajo del percentil con el paso del tiempo, sí es una preocupación. Por ejemplo, si siempre estuvo en el percentil 20 para el peso en las tablas de crecimiento como bebé, pero cae al percentil 10 después de comenzar a como alimentos texturados, entonces su crecimiento puede ser una preocupación.


Tratamiento

El tratamiento para la sensibilidad oral se encara mejor con la supervisión de un terapeuta ocupacional. Sin embargo, tú puedes ayudar a tu hijo a que aprenda a disfrutas de los nuevos alimentos con muchas actividades simples en casa. Estimula a tu hijo a que juegue con la nueva comida incluso aunque al principio no la quiera comer. Si prefiere las texturas suaves, intenta moler los nuevos alimentos para que se familiarice primero con el gusto. Utiliza distracciones como canciones e historias, durante las comidas para ayudarlo a disfrutar de las comidas familiares y a prestar menos atención a lo que está comiendo. Estimúlalo a que mastique el nuevo alimento y dale opciones sobre qué comida nueva probar. Déjalo que utilice sus aderezos favoritos como quiera, especialmente con los nuevos alimentos. Evita ofrecer una comida que sea totalmente nueva: siempre incluye un alimento que el niño ya conozca y que le guste pero ofrécele primero el nuevo cuando tiene hambre y puede estar más tentado a probarlo.

Pronóstico

La mayoría de los niños pequeños acrecientan su resistencia a los alimentos de diferentes texturas. Si tu hijo es un comensal exigente pero puede comer una dieta general equilibrada entonces probablemente crezca para que le guste una variedad de alimentos siempre que continúes ofreciéndoselos. Si tiene sensibilidad oral, puede necesitar ayuda adicional como terapia para superar esta sensibilidad textil.

sábado, 5 de noviembre de 2016

¿TIENE MI HIJO UN PROBLEMA DE DISFUNCIÓN SENSORIAL?


 Niña cabizbaja
Jean Ayres definió la disfunción de la integración sensorial como un mal funcionamiento de la organización de la información dentro del sistema nervioso central, el cual no es capaz de organizar los impulsos sensoriales para poder darle al individuo una información adecuada y precisa sobre él y su entorno.
Para poder reconocer estos problemas, no se disponen actualmente de pruebas médicas, por lo que para poder distinguir la disfunción de la integración sensorial, nos tenemos que basar en la observación del niño en su día a día y en pruebas específicas.
Es importante recordar que estas valoraciones y el posterior tratamiento únicamente puede realizarse por un terapeuta ocupacional con formación específica en Integración Sensorial. Sin embargo, los padres y profesionales pueden observar algunos síntomas que nos pueden servir de alarma. Hay que aclarar, que, la presencia de estos síntomas que se describen a continuación no es siempre sinónimo de problemas de Integración Sensorial.
  • Los niños pueden presentar dificultades para lograr las etapas de desarrollo motor. El volteo, la sedestación o la bipedestación se alcanzan posteriormente que los niños de su misma edad.
  • Algunos niños pueden parecer torpes o sufrir muchas caídas; otros niños son excesivamente cuidadosos llegando incluso, a no explorar su entorno.
  • La dificultad para el desarrollo de la motricidad fina es otro síntoma importante al que debemos prestar atención.
  • En algunos casos el desarrollo del lenguaje pude verse alterado.
  • Hay casos en los que los niños, no son capaces de organizar bien las sensaciones que reciben en la piel, y muestran reacciones de atracción a ciertas texturas o en cambio, otras les desagradan.
Este tipo de desorganización hace que algunos niños se sientan incómodos cuando alguna persona les toca o se acerca demasiado a ellos.
  • Del mismo modo que ocurre con las sensaciones de la piel, estas reacciones también pueden darse hacia ruidos, luces u olores.,
  • Aunque en  ciertas ocasiones se deba a capricho, algunas dificultades durante la alimentación como la preferencia por un saber, una textura o una temperatura, pueden ser síntomas de una dificultad en la integración sensorial.
  • Algunos de estos síntomas no aparecen hasta que comienza la edad escolar, momento en el que los niños se enfrentan a nuevas exigencias, nuevos compañeros, entornos y ruidos nuevos, y en estos casos los niños con dificultades en la integración sensorial, presentan problemas para adaptarse.
  • En muchas ocasiones, los niños realizan las actividades escolares con mayor dificultad que los otros compañeros (actividades como colorear, recortar con tijeras o hacer puzzles).
Con todo esto, nos encontramos con niños que no se organizan, hiperactivos y en algunas ocasiones que se vuelve agresivos, que pierden el interés por el colegio.
Hay que resaltar que no todos los niños hiperactivos o agresivos padecen problemas de disfunción sensorial, sino que existen muchas causas para ello.