viernes, 24 de mayo de 2013

10 cosas importantes que hemos aprendido sobre el autismo en el último año

Avances sobre los TEA en un año

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A veces algunas personas tienen la sensación de que la investigación es una pérdida de tiempo, que no avanzamos, que seguimos en muchos temas igual que hace veinte años. No es verdad. No ha llegado el día que todos soñamos donde los periódicos amaneciesen con el titular “Se encontró la cura del cáncer” pero muchas personas afectadas viven más, viven mejor, algunos tipos de cáncer se curan y sabemos mucho más sobre su origen, sus causas, sus mecanismos, las posibles dianas para las terapias, hay nuevas líneas de medicamentos y muchas cosas más. En el ámbito de los TEA pasa lo mismo. Por eso me parece interesante una noticia de AutismSpeaks donde hablaba de 10 cosas importantes que hemos aprendido sobre el autismo en el último año. Son éstas:
  1. Una intervención temprana y bien diseñada sobre el autismo no solo mejora los comportamientos del niño, mejora su función cerebral. 
  2. Ser no verbal a los cuatro años no significa que esos niños con autismo nunca hablarán. La investigación muestra que, de hecho, aprenderán a usar palabras y casi la mitad aprenderán a hablar con fluidez. Leer más.
  3. Aunque el autismo tiende a  ser una condición para toda la vida, hay un grupo de niños con TEA que muestran tanto progreso que al cabo de unos años ya no cumplen los criterios para un diagnóstico de TEA. Es decir, pasan de tener un TEA a no tenerlo. De nuevo una intervención temprana y de calidad parecer ser la clave pero no todos muestran el mismo progreso y no sabemos por qué es. Leer más.
  4. Muchos hermanos pequeños de niños con TEA tienen retrasos en el desarrollo y síntomas que se parecen a los del autismo aunque no presenten todos los criterios exigidos para el diagnóstico. Estos niños también se benefician de una intervención temprana. Leer más.
  5. La investigación confirma lo que los padres siempre han dicho sobre los niños con TEA: se escapan corriendo. Es común, es peligroso y no es la consecuencia de que los padres no hagan bien las cosas. Leer más.
  6. El ácido fólico, tomado antes y después de que una mujer se quede embarazada, reduce el riesgo de autismo en el niño. Leer más.
  7. Una de las mejores maneras de promover las habilidades sociales en un niño con TEA es explicar a sus compañeros de clase como hacerse amigo de alguien con trastornos del desarrollo. Leer más.
  8. Los investigadores pueden detectar señales presintomáticas de autismo tan pronto como a los seis meses. Se piensa que ello puede permitir intervenciones más tempranas y conseguir mejorar los pronósticos. Leer más.
  9. Los primeros medicamentos dirigidos hacia los síntomas clave del autismo están mostrando buenos resultados en las primeras pruebas clínicas. Leer más.
  10. Inversores, empresarios y programadores responden muy favorablemente cuando se les piden productos y servicios para las necesidades no cubiertas de la comunidad de niños y familiares afectados por un TEA. Leer más.

sábado, 11 de mayo de 2013

¿Por qué los niños con hiperactividad tienen problemas con las matemáticas?


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Los niños con hiperactividad presentan grandes dificultades a la hora de abordar tareas de índole científico-tecnológica. Esto se debe a: su incapacidad para el procesamiento global de la información, falta de flexibilidad cognitiva, estilo de aprendizaje impulsivo y poco reflexivo. 


Concretamente su falta de atención genera un problema en el área matemática, por tanto, se debe detectar cuáles son los obstáculos con los que se enfrenta este alumnado para la realización de problemas matemáticos. Nuestra herramienta será la observación directa y sistemática de cómo realizan los problemas y estrategias que utilizan para resolverlos: errores que suelen cometer, si suele frustrarse, si se da cuenta de que opera mal o si,  por el contrario, cree que procede de forma adecuada, si se muestra seguro o , si por el contrario, pide ayuda constantemente. A continuación se especifican los errores más frecuentes asociados a las características de estos niños:
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Niños que leen el problema pero se saltan palabras o las cambian para dar sentido a algo que no comprenden: Este es un problema frecuente en los niños hiperactivos. Por lo general, proceden de forma impulsiva leyendo toda la información de una vez, sin analizarla a medida que la descifran. Comenzaremos por el entrenamiento en descifrar instrucciones escritas. Esto frenará su impulsividad y contribuirá a que puedan anotar los datos a medida que descifran el enunciado. Luego aplicaremos estas estrategias a los problemas de matemáticas enseñándoles a representar, a medida que van descifrando el enunciado, los datos del problema mediante un dibujo.
Niños que equivocan los datos al anotar la información en el papel: Éste es un problema que suele ir ligado al anterior. En este caso, los niños son lo suficientemente reflexivos como para leer correctamente el enunciado, pero siguen haciéndolo de corrido, sin detenerse a analizar lo que tratan de procesar. Estos niños manipulan los datos que recuerdan y los combinan en un intento de darles sentido. Por este motivo, equivocan con frecuencia la información que se agolpa sin sentido en su cabeza. Se empieza por el entrenamiento en descifrar instrucciones escritas para pasar luego al entrenamiento en autoinstrucciones, con el fin de enseñarle a organizar y comprender la información.
Niños que no entiende el problema a pesar de que lo leen correctamente: En ocasiones, podemos observar que un niño utiliza las estrategias del entrenamiento en descifrar instrucciones escritas (lee despacio y va anotando la información a medida que aparece) y aun así, no comprende nada. Puede suceder que su pensamiento sea poco abstracto, demasiado concreto, que tenga cierta dificultad para representar mentalmente la información que se deduce de los enunciados. Para comprenderlos necesitan poder palpar la información, es por ello que es conveniente representar los problemas de matemáticas con un dibujo, una interrogante a lo que me piden, pensar en qué operación utilizar, si no imaginar cómo lo haríamos en la vida real y pensar si el resultado tiene sentido.
Niños que no saben si deben sumar, restar dividir o multiplicar: Para ello asociamos el signo a la operación a través de un pequeño juego que les ayude a asociar cada operación: sumar (poner cosas), restar (sacar cosas), multiplicar (poner cosas muchas veces), dividir (repartir cosas). Utilizamos el juego "poner y quitar" para asociarlo: utilizamos una cartulina con cuadrícula y en 1ª fila se dibuja un punto negro. Se trata de poner o quitar fichas del cartón según indiquen los dados y gana el primero que complete su cartón. El objetivo es automatizar el significado de los signos que representan las operaciones matemáticas básicas para después llevar a cabo una generalización a la hora de interpretar los enunciados matemáticos.
Niños que entiende el problema, saben lo que tiene que hacer pero se despistan al calcular: Estos niños entienden el problema, saben lo que tienen que hacer (sumar, restar, multiplicar, dividir), pero olvidan las que se llevan o copian mal los datos al realizar las operaciones. Hay que concienciar al niño de que su problema reside únicamente en este punto, ¿Cómo? Utilizando las autoinstrucciones (paro, miro, decido-qué y cómo, atento, sigo (lo hago), repaso), para reducir la impulsividad. Cuando un niño ha realizado un problema incorrectamente y repasa su ejecución con la ayuda de las autoinstrucciones de Meichenbaum, descubre que ha realizado bien el primer paso (sabe qué debe hacer: paso 1), que sus estrategias para realizar el problema han sido correctas (sabe cómo hacerlo: paso 2), pero ha procedido de forma impulsiva y desatenta (no ha tenido en cuenta que debe estar atento y tener en cuenta todas las posibilidades: paso 3). La estrategia a seguir será: recordar que debe estar muy atento en ese momento del problema. También podemos representar "las llevadas" a través de dibujos y si se le olvida el signo por despiste colorearlo siempre del mismo color.
Niños que suma con los dedos y muy lentamente: Si queremos desarrollar el cálculo mental, debemos hacer que memoricen sumas sencillas, para esto se pueden utilizar distintos juegos. Podemos utilizar un taco de fichas de archivador de color blanco, o confeccionar hojas con sumas simples para luego cronometrar el tiempo que tarda el niño en hacer cada fila. Al repetir el mismo grupo de operaciones todos los días, el niño podrá ver si va reduciendo el tiempo. También podemos utilizar una tarjeta y colocar una sola operación matemática y por el reverso el resultado. Barajar las tarjetas y tratar de asociar esos números con el resultado, de modo que sea rápido para automatizar el cálculo y que se fie de su memoria, dejando de contar con los dedos.
Niños que no saben las tablas de multiplicar: Procederemos a ayudarlos a memorizarlas de corrido utilizando canciones o soniquetes, para luego practicar con el mismo sistema de tarjetas del apartado anterior.
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BIBLIOGRAFÍA
Orjales Villar, I. "Déficit de atención con hiperactividad. Manual para padres y educadores". CEPE (2011).

miércoles, 1 de mayo de 2013

9 Razones para evitar hacer caminar a los bebes


Un articulo de Emmi Pikler traducido al español para todos los papas de bebés de 5 meses en adelante. Cada vez hay más niños que no quieren estar ni tumbados ni sentados, pero claro ¿desde que edad les conviene esto?


1. Cuerpo sabio  
“Sólo un bebé sabe exactamente la manera en que sus articulaciones deben estar alineadas” Mejor es dejar a nuestros bebés  caminar cuando estén listos, y al hacerlo, fomentar la conciencia mental y física.

2. Seguridad
La conciencia y la seguridad van mano a mano, y hacer caminar a los bebés les hace menos conscientes – les da una falsa sensación de equilibrio y de sus capacidades – que puede ser peligroso. Pero los bebés a los que se les da libertad para moverse y desarrollarse ganan  conocimiento de sí mismos y seguridad. Su sentido del equilibrio interior y el juicio intacto, los movimientos están cuidadosamente calculados, y tienden a hacer menos movimientos imprudentes.

3. Hábitos, dependencias
Al hacer caminar a los bebés, probablemente querrán hacerlo una y otra vez. Los bebés son extremadamente aficionado a la repetición.
4. Padres = dolor de espalda
No digo más.
5. Frustra juego independiente
El hábito de caminar crea una dependencia innecesaria e improductiva en el adulto para el entretenimiento. Involucrar a los padres para repetir la actividad se convierte en una distracción cuando el niño puede ser feliz trabajando en el desarrollo de las habilidades motrices por su cuenta, o participan en otras más educativas, creativas y exploratorias y autogeneradas.
 6. Restrictivo    
Aunque es probable que creemos que nuestra bien intencionada manipulación de un bebé le está ayudando a aprender a moverse libremente, en realidad lo estamos restringiendo (de la misma manera que cuando  hacemos que se siente o que se quede de pie cuando aún no está preparado para hacerlo solo). Los bebés necesitan mucha práctica para moverse libremente, para obtener nuevas habilidades. Lo mejor es animar a que sientan libertad y confiar en ellos. Sólo los bebés saben lo que están dispuestos a hacer y lo que están trabajando.